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  • EL voto obligatorio en elecciones presidenciales 2025 abre debate sobre representatividad 

    EL voto obligatorio en elecciones presidenciales 2025 abre debate sobre representatividad 

    La obligación de ejercer sufragio “incorpora a sectores que históricamente se autoexcluían del proceso electoral.”, señaló el sociólogo Damian Trivelli, sin embargo, la desinformación y la desafección en la política han establecido un papel decisivo a la hora de votar.

    Por: Macarena Lazo y Joaquín Villagra

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    Luego de una reforma constitucional, el año 2022, el voto ciudadano volvió a ser una obligación; las elecciones presidenciales 2025 abren el debate de la representatividad e incorporan a todos los sectores sociodemográficos sin excepción. Según el sociólogo con foco en asuntos públicos y comunicaciones, Damian Trivelli, “aumenta la representatividad formal, porque incorpora a sectores que históricamente se autoexcluían del proceso electoral. Corrigiendo un sesgo importante del sistema anterior, en el cual votaba una minoría más politizada y socioeconómicamente homogénea.” Sin embargo, la desinformación y la desafección en la política han tenido un rol clave en el voto.

    El sociólogo, Damian Trivelli, respecto al voto obligatorio, mencionó que “Amplía la foto, pero también introduce comportamientos más volátiles, menos ideológicos y más reactivos. El resultado es un electorado más diverso, pero también más impredecible(…)el sistema es hoy más representativo de la sociedad real, con todas sus tensiones, miedos y contradicciones.” Indicó el experto.

    Además, Trivelli reveló que los resultados han variado de manera significativa desde que el voto es obligatorio y que el sector sociodemográfico desempeña un papel clave, puesto que “rompe la correlación histórica entre encuestas y resultados, porque incorpora segmentos menos encuestables, más desconfiados y con patrones de respuesta inestables. El factor sociodemográfico es clave: menor nivel de identificación partidaria, menor consumo de medios tradicionales y mayor peso de experiencias locales (…) Hoy las encuestas no están ‘mal hechas’; están mal calibradas para un electorado distinto.”

    También, el experto en desinformación, Marcelo Santos, explicó el fenómeno que ocurre con el voto obligatorio “Yo creo que hoy en día la votación obligatoria reciente es tendiente a la conservación del estatus, si tú pones Jeannette Jara, fuerza de izquierda, asociada con el cambio, por el otro lado tienes una derecha conservadora, diciendo que quiero volver a lo que era antes, que era lindo y bueno(…)yo creo que ahí queda claro que la opción es por volver lo que era antes, conservador, no buscar justicia social”.

    Además, Marcelo Santos nombró este suceso como “personas heurísticas”, quienes utilizan un atajo para decidir su voto y estos tienden a mantener la situación social y lo ejemplificó con el plebiscito que se rechazó el 4 de septiembre del 2022. Sin embargo, mencionó “la cultura de a fin”, la cual genera que la ciudadanía de manera progresiva vaya interesándose por hacer un voto informado, y que esto poco a poco irá generando cambios significativos.

    Incluso se menciona en el artículo “Estallido social y despertar conservador: tácticas antidemocráticas y contraofensiva digital en Chile” la creación de un “enemigo común” dentro de sectores conservadores que suelen representar influencias extranjeras o grupos subversivos: 

    La desinformación sesgada va de la mano con el miedo

    Según el especialista, Marcelo Santos, la desinformación no aumenta cuando el voto es obligatorio, pero si influye el sector sociodemográfico del votante, puesto que tiene relación con sesgos previos, el miedo y lo emocional, agregando que “Mucho más tiene que ver con el contexto local, en Chile, lo que hemos visto es desinformación que favorece segmentos conservadores, segmentos de la derecha.”

    Imagen tomada por Macarena Lazo

    ¿Cómo vota el elector obligado?

    El cientista político Patricio Gajardo comentó como el votante sin un interés político suele definir su elección política basada en su experiencia personal y sus vivencias como ciudadano. 

    Según Gajardo, al sentir un descontento al gobierno frente a problemáticas como salud, delincuencia o desempleo, es altamente probable que realice su voto en búsqueda de un cambio radical, lo que se puede definir votando al candidato del partido político contrario del presidente actual.

    La incorporación del artículo 139 bis determina que al no realizar el sufragio, la multa sería de 0.5 a 1.5 UTM. Según cifras del Servicio de Impuestos Internos (SII), en diciembre de 2025, la multa se encontraría aproximadamente entre $34.771 y $104.313

    Toda la información antes mencionada queda en evidencia con los resultados de las elecciones y la participación ciudadana, teniendo una diferencia sustancial entre los votos entre 2021 y 2025:

    Año 2021

    • Gabriel Boric Font: 44.13% (3.650.662 votos)
    • Jose Antonio Kast: 55.87% (4.621.231 votos)

    Año 2025

    • Jeanette Jara Román: 41.76% (5.182.026 votos)
    • Jose Antonio Kast: 58.24% (7.231.018 votos)
  • Parlamentarios anticipan que Kast deberá ceder en su agenda para alcanzar acuerdos en el Congreso

    Diputados de izquierda y derecha coinciden en que las reformas del próximo gobierno dependerán de la capacidad del presidente electo para negociar sin mayorías propias, el respaldo de Chile Vamos y el rol puente del PDG.

    Fotografía cedida por Isidora Mosre

    Por Gonzalo Cubillos y Azucena Salazar

    Pese a que la derecha quedó más cerca de la mayoría en la Cámara de Diputados, el próximo gobierno del presidente electo, José Antonio Kast, deberá moderar su agenda para lograr acuerdos y el avance de sus reformas. Así lo afirman los diputados Ximena Ossandón (RN), Gonzalo Winter (FA) y Juan Marcelo Valenzuela (PDG), quienes coinciden en que Kast deberá negociar sin mayorías propias, requerirá del respaldo de Chile Vamos y dependerá del rol puente del Partido de la Gente.

    Tras las elecciones parlamentarias, según el SERVEL, la derecha rozó la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados con 76 escaños. De esos 76, el pacto Cambio por Chile, que engloba al Partido Republicano, al Partido Social Cristiano y al Partido Nacional Libertario, logró 42. El pacto Chile Grande y Unido -Evópoli, RN y UDI-, en tanto, obtuvo 34.

    No obstante, el Partido de la Gente se posicionó como contrapeso con 14 escaños y el pacto Unidad por Chile, que va desde la Democracia Cristiana hasta el Partido Comunista, logró 61. En la cámara alta, la izquierda logró 12 nuevos senadores, completando 23, y la derecha 11, completando 25. Los dos restantes son independientes.

    El coordinador interno del centro de pensamiento Fabrica Chile, José Francisco Aravena, advierte que la nueva composición del Congreso no solo pondrá a prueba el avance de las reformas del nuevo mandato, sino también la capacidad de diálogo que tenga Kast para concretar acuerdos.

    Dialogar para lograr consensos y el apoyo de Chile Vamos: desafíos del pacto de ultraderecha

    El diputado del Frente Amplio Gonzalo Winter enfatiza que la capacidad de lograr consensos es fundamental para un presidente, pero que con Kast “será llamativo verlo”. “José Antonio Kast se ha caracterizado por nunca llegar a un acuerdo con nadie. Pero eso es parte de sus características. De hecho, a sus principales adeptos, eso es lo que les gusta (…) que no transa”, advierte Winter sobre la incapacidad de diálogo del republicano.

    De manera similar, la diputada de Renovación Nacional Ximena Ossandón aseguró que el Partido Republicano, en especial el “ala dura”, nunca ha logrado acuerdos en el mundo legislativo, recordando su derrota en el segundo proceso constituyente en 2023. “Se dieron cuenta de que después de que perdieron tendrían que aprender y llevar a la práctica lo que ha dicho Kast, sobre hacer una coalición amplia. Pero sin acuerdos es imposible”, agrega Ossandón.

    Así es como menciona en el siguiente audio:

    En esa línea, Ossandón advierte que aún es difícil anticipar la relación de Chile Vamos con los republicanos -al menos en el ámbito legislativo-, porque existen conversaciones pendientes y eventuales apoyos se evaluarán en cada proyecto. “Pero yo creo que Chile Vamos va a ser colaborador, como lo fue muchas veces incluso en este gobierno, aunque fiscalizador, también como lo fue con este gobierno”, aclara sobre la disposición positiva del bloque.

    José Francisco Aravena explica que el apoyo de Chile Vamos al pacto republicano será decisivo, en la medida en que no sean “devorados” por el bloque de ultra derecha. “Se abre su oportunidad de supervivencia en cuanto pueden establecerse como el centro negociador entre la bancada republicana y la izquierda”, asegura.

    Rol bisagra del partido de Parisi y recorte de programas sociales condicionarían el avance de reformas

    A los desafíos que debe asumir Kast y su pacto para lograr acuerdos, se suma el nuevo papel que tomará el PDG en la cámara baja. Aravena advierte que el Partido de la Gente tendrá un rol definitorio en las próximas decisiones dentro del parlamento: “un control, una negociación, porque son los votos que faltan para poder lograr la mayoría”. Sin embargo, para lograrlo, afirma que tendrán que consolidarse como bancada y evitar perder diputados como les ocurrió en este periodo.

    Así mismo lo comenta en la siguiente cita, donde insiste en que la PDG se convertirá en un punto medio para las futuras discusiones dentro de la cámara:

    En cuanto a las reformas en que Kast debería ceder para lograr consensos, Aravena menciona las propuestas de recortar US$ 6.000 millones y achicar al Estado, considerando que podrían afectar programas sociales. “Sería muy poco favorable para él que tocara, por ejemplo, la gratuidad, temas de vivienda o la PGU, porque le va a significar una confrontación directa con parte de la ciudadanía organizada y, además, los funcionarios públicos”, señala el analista.

    En esa línea, el diputado electo del PDG Juan Marcelo Valenzuela anticipa que la bancada estará en contra de cualquier reforma que implique recortar programas sociales. “Quien gobierna sabe que es difícil que la ciudadanía entienda una explicación que justifique un retroceso en materia de derechos sociales. Y desde ese punto de vista, por supuesto que desde el partido vamos a defender aquello en lo cual se ha avanzado”, asegura.

    La segunda vuelta presidencial de este domingo dio como resultado el triunfo de José Antonio Kast, quién superó a la candidata del Partido Comunista, Jeanette Jara, por una diferencia de 17 puntos, en el que Kast consiguió el 58,2% de los votos, mientras que Jara el 41,8%, con el 99% de las mesas escrutadas.

  • Kast triunfa como el presidente electo con más votos en la historia de Chile 

    Kast triunfa como el presidente electo con más votos en la historia de Chile 

    Votos sobre la mesa en la elección presidencial de Chile, 2025. Fotografía por Josefina Olivares.

    La segunda vuelta electoral deja como ganador al líder del Partido Republicano. La primera elección presidencial con voto obligatorio desde el retorno a la democracia contó con la participación de más de 13 millones de personas. 

    Alejandra Toloza y Josefina Olivares

    Este domingo 14 de diciembre, se impuso en las urnas el candidato del Partido Republicano, José Antonio Kast, superando con un 58,17% a su contraparte Jeannette Jara, que alcanzó solo el 41,83% de los votos. Con más de 7 millones de preferencias, Kast logra una histórica conquista electoral. Debido a que esta fue la primera votación nacional con voto obligatorio e inscripción automática desde el retorno a la democracia. 

    El total de votos registrados, con un 99,90% de las mesas escrutadas, fue de 13.418.216. De este total, 12.469.955 corresponden a votos válidamente emitidos, mientras que 782.929 fueron anulados y 165.332 corresponden a votos en blanco, según la información entregada por el Servicio Electoral (Servel). La presidenta del Consejo Directivo del Servel, Pamela Figueroa, declaró que como Consejo se encuentran “muy conformes con la tranquilidad, la transparencia y la legitimidad” con que han llevado el proceso electoral, en una jornada tan importante. Agregó que la alta participación ciudadana “es una de las muestras más concretas de la confianza que la ciudadanía tiene en los procesos electorales de nuestro país”. 

    En la primera vuelta, el 16 de noviembre, se registró en distintos locales de votación una alta congestión y retrasos en los conteos. En esta segunda oportunidad, desde el Servel evaluaron una jornada “más tranquila” y señalaron que la rapidez, en este caso, se debería a que “es un solo voto con dos opciones y, por tanto, mucho más rápido”. María Cristina Escudero, Consejera del Directorio de Servel, comentó que se encuentran a la espera de modificaciones legales que permitan “en una elección de muchos votos al mismo tiempo tener más flexibilidad para determinar el número de votantes por mesa”, lo que, según añadió, sería una solución más definitiva para las complicaciones prácticas que se puedan presentar en este tipo de elecciones. 

    En diciembre de 2022 se estableció en Chile la ley que estipula: “El sufragio será obligatorio para los electores en todas las elecciones y plebiscitos, salvo en las elecciones primarias”. Luego, a solo 2 meses de la primera vuelta presidencial, la Cámara de Diputados de Chile aprobó el proyecto de ley que establece la cifra de la sanción por no sufragar, que va desde las 0,5 unidades tributarias mensuales (UTM) hasta 1,5 UTM. La nueva realidad electoral del país trajo números que se encontraban, hasta estas elecciones, en la oscuridad. De una elección donde participaron 8.217.893 personas, en 2021 (55,65% del padrón), con 68.616 votos nulos y 23.972 en blanco, Chile pasó a superar los 13 millones de sufragantes y alcanzó más de un 80% del total del padrón electoral. 

    El sociólogo y analista político, Josmar Valdez, planteó que “cuando vota mucha gente, el resultado pesa más y se parece más al Chile real, le da mayor legitimidad al sistema político en general”. Pero también, constató que “queda claro algo que es incómodo: entran a votar muchas personas que no se sienten identificadas con el sistema político y además no sienten que este los represente y eso no se tapa con una cifra de participación alta, por más que se quiera plantear de esa manera”.

    En consonancia con esto, el analista político, Fernando Wilson, consideró que el voto obligatorio sí es un aporte a la participación democrática, pero que “claramente significa desafíos” en términos de carencias en “la capacidad de lectura, encuestas, análisis teóricos, etcétera”, y en “definición de estructuras, sobre la base de la articulación de un debate un poco más concreto”. Respecto a las consecuencias que trae el voto obligatorio, evidenció que “genera un mayor desafío para los partidos políticos o candidatos, que deben proveer respuesta a un nuevo fenómeno: un votante que no tiene afinidad ideológica y que cambia de orientación con gran facilidad”. 

    En este nuevo escenario político, donde la preferencia por anular el voto alcanzó la cifra de 782.929, en contraposición a los 68.616 de 2021, salen a la luz las preferencias de un gran grupo electoral que antes no votaba. Valdez explicó que la nueva modalidad “obliga a los candidatos a hablarles a un país más amplio y menos predecible”. Mientras que Wilson acotó que “de alguna forma esto sincera un poco el escenario político chileno y nos permite conocer la opinión de todas las personas, de todos los ciudadanos, cuestión que es fundamental para la legitimidad del funcionamiento del sistema político”.

    Respecto a la caracterización de este “nuevo votante”, Wilson manifestó que “no es alguien que esté amarrado, como durante la transición, a una visión ideológica, sino que obedece a una lógica operativa de satisfacción de necesidades”. Por su parte, Valdez destacó que “la gente que está obligada a votar no va a votar porque sienta confianza, ni porque quiera dar legitimidad, va a votar porque está contra las cuerdas básicamente”, por lo que, en este caso, no se pueden utilizar las mismas variables, de confianza y legitimidad, que se utilizan para medir el voto voluntario. 

  • Triunfo de Kast impulsa baja inicial del dólar y expertos llaman a la cautela

    Triunfo de Kast impulsa baja inicial del dólar y expertos llaman a la cautela

    Por Maite Miño y Vicente Cisternas

    El reciente presidente electo planteó como pilar fundamental en su programa la importancia de incentivar la inversión y reducir la incertidumbre económica en el país. El economista Carlos Smith prevé una baja inicial del dólar ante su triunfo, aunque advierte que su tendencia final dependerá de los anuncios económicos posteriores. 

    Tras la confirmación de los resultados de las elecciones presidenciales, el triunfo del candidato republicano José Antonio Kast, con un 58,16% de los votos, expertos predicen que la llegada de un gobierno de enfoque pro-crecimiento impulsará una corrección a la baja en la divisa estadounidense. No obstante, el economista e investigador del Centro de Investigación Empresa y Sociedad de la Universidad del Desarrollo, Carlos Smith, aclaró que su evolución dependerá de las definiciones económicas que se comuniquen más adelante, además de factores externos al país. 

    Por otro lado, el académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, Pablo Barberis, coincidió con la expectativa del mercado que apunta a una baja del dólar en el corto plazo, que podría situarlo por debajo de los $910, tendencia que se vería reforzada por una mayor demanda de cobre, independiente del escenario político. 

    Un escenario parecido se registró tras la primera vuelta electoral. Después del cierre de las urnas el 16 de noviembre, el dólar comenzó una tendencia a la baja, cerrando el lunes siguiente cerca de los $932 y descendiendo hasta niveles próximos a los $919 a mitad de semana.

    Previo a la segunda vuelta de la elección presidencial, el dólar cerró en $909,7 el viernes pasado, su nivel más bajo registrado desde octubre de 2024, mientras que el cobre escalaba a precios históricos de US$5,34 por libra. El debilitamiento global de la divisa, propiciado por las señales de recorte de tasas de la Reserva Federal (Fed) de EE.UU, coincidió con un repunte en el valor del cobre. Sumado a lo anterior, el mercado anticipó una victoria favorable al crecimiento económico. 

    Durante la segunda vuelta de 2021, que enfrentó a las cartas de José Antonio Kast y Gabriel Boric, el mercado cambiario mostró reacciones mixtas. Según datos del Servicio de Impuestos Internos, el dólar experimentó una caída inicial tras el sufragio, pasando de $850 a $846. No obstante, el efecto fue transitorio, ya que en los días subsiguientes la moneda anotó un alza de casi $20, alcanzando un valor cercano a los $863.

    La sensibilidad del dólar frente a las elecciones presidenciales de este año radica en dos factores: la gobernabilidad y el modelo económico

    Respecto a lo anterior, el analista político Samuel Fernández, llamó a la cautela ante la baja del dólar, señalando que “es algo que seguramente se verá en todos los mercados, pero (…), si fueran tan predecibles, seríamos todos millonarios. Así que es muy raro que se pueda producir con tanta anticipación, pero hay tendencias que si se mantienen”.

    Fernández agregó que la evolución del tipo de cambio no depende únicamente del escenario interno, sino también de factores internacionales fuera del control del país, como conflictos geopolíticos o crisis externas, los que pueden incidir de manera significativa en su trayectoria, más allá de los resultados electorales.

    Históricamente, el modelo predictivo del dólar en Chile era relativamente simple; si el cobre subía, el dólar bajaba (debido a la mayor entrada de divisas por exportaciones). Sin embargo, hoy se vive lo que los economistas denominan “volatilidad idiosincrásica”, que quiere decir que, el riesgo del valor del activo financiero cambia por factores únicos, según explica el sitio Alpha Architec. En este caso, son las elecciones, ya que, generan incertidumbre por las políticas futuras, resultados y cambios en las regulaciones.

    Esto significa que el precio del dólar incorpora una “prima por riesgo político”. Según datos recientes del Banco Central y análisis de mercado, el tipo de cambio actual cotiza entre $50 y $80 pesos por encima de lo que debería valer si solo se considera el precio del cobre y las tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos. Ese sobreprecio es el costo de la incertidumbre electoral por la que se enfrentó el país.

  • Comparación con otros modelos de Estado influye entre los factores del voto progresista chileno en el extranjero

    Comparación con otros modelos de Estado influye entre los factores del voto progresista chileno en el extranjero

    Analistas explican que la experiencia de vida fuera de Chile, la comparación con otros modelos de Estado y la percepción sobre ciertas candidaturas influyen en un electorado que, aunque minoritario, vota desde decenas de países bajo un sistema especialmente diseñado para el exterior.

    En las últimas elecciones presidenciales, el voto de los chilenos residentes en el extranjero mostró una tendencia recurrente a favorecer opciones progresistas. Si bien este comportamiento no fue homogéneo ni automático, especialistas coincidieron en que respondió a un conjunto de factores sociales, históricos y políticos vinculados a la experiencia migratoria.

    El analista político, Ignacio Imas, sostuvo que uno de los elementos centrales fue la comparación que realizaron los votantes entre la realidad chilena y la de los países donde residían. “Las personas que viven fuera de Chile asimilan lo que viven en sus propios países, especialmente en materias como salud, educación y derechos sociales”, explicó. Esa experiencia cotidiana, agregó, influyó directamente en la manera en que evaluaron las propuestas presidenciales.

    A este factor se sumó una dimensión histórica. Según Imas, la memoria del régimen militar y las herencias sociológicas transmitidas entre generaciones siguieron presentes en parte del electorado en el exterior, especialmente en Europa y América del Norte. Sin embargo, advirtió que el voto chileno en el extranjero no respondió a una sola lógica. “No en todos los países ganó la izquierda”, subrayó, destacando diferencias entre regiones como América Latina, Asia u Oceanía.

    Otro factorrelevante fue la percepción sobre las candidaturas. Para el analista, figuras asociadas a una derecha radical o conservadora en lo social fueron vistas por parte de los chilenos en el exterior como un eventual retroceso en derechos y libertades, especialmente cuando se compararon con fenómenos políticos observados en los países de residencia, como el avance de la ultraderecha en Europa o Estados Unidos.

    Un electorado distribuido en decenas de países

    Este comportamiento electoral se expresó dentro de un padrón acotado pero geográficamente amplio. De acuerdo con datos del Servicio Electoral de Chile (Servel), en la primera vuelta de la elección presidencial hubo más de 160.900 personas habilitadas para votar en el extranjero, distribuidas en 427 mesas instaladas en alrededor de 64 países, lo que dio cuenta de la magnitud logística del proceso.

    Desde el plano institucional, el Servel señaló que la organización del voto exterior buscó garantizar condiciones similares a las existentes en Chile. Felipe Gatica, jefe de la Unidad Internacional del organismo, indicó que el proceso se coordinó con el Ministerio de Relaciones Exteriores, embajadas y consulados, considerando tanto la legislación chilena como las normas locales de cada país. El objetivo, afirmó, fue asegurar un proceso transparente y seguro para los ciudadanos chilenos en el exterior.

    En la misma línea, Carlos Miño, encargado del soporte funcional del Servel, detalló que el voto en el extranjero fue voluntario y que su participación pudo verse limitada por factores prácticos, como la concentración de locales en capitales y las grandes distancias que debieron recorrer algunos electores. Aun así, recalcó que el sistema de conteo y verificación de votos siguió los mismos estándares que en Chile.

    La experiencia de los votantes reflejó estas dinámicas. Nicolás Herrman, chileno residente en Londres, relató que el proceso fue claro y expedito, con locales accesibles dentro de la ciudad. Sin embargo, reconoció que en países extensos la distancia siguió siendo una barrera. “Uno compara lo que vive afuera con lo que ocurre en Chile y piensa qué cosas podrían replicarse”, señaló vinculando esa comparación con la decisión de voto.

    El voto desde el extranjero se desarrolló en contextos nacionales distintos, donde la experiencia de residencia, la comparación con políticas públicas y las condiciones de participación electoral influyeron de manera diversa según el país y el acceso a los locales de votación.

  • El miedo como eje del voto: las claves emocionales que definieron la segunda vuelta presidencial

    El miedo como eje del voto: las claves emocionales que definieron la segunda vuelta presidencial

    La delincuencia, la migración irregular y el miedo a la pérdida de derechos se transformaron en los principales motores del voto en la segunda vuelta presidencial. Más que los programas económicos, fueron las percepciones de amenaza las que inclinaron la balanza electoral, para que ganara José Antonio Kast.

    Escrito por: Mathias Cerón y Rafaela Smith

    La victoria de José Antonio Kast en esta segunda vuelta presidencial no se definió únicamente por la comparación de programas ni por propuestas económicas concretas. A juicio de analistas y expertos, el resultado estuvo fuertemente condicionado por emociones políticas, en particular por el miedo, que atravesó transversalmente la campaña y el comportamiento electoral de millones de votantes.

    Mientras el comando de José Antonio Kast centró su discurso en el temor al crimen, la migración irregular y la pérdida del orden, la candidatura de Jeannette Jara articuló su campaña en torno al miedo a un retroceso democrático, la pérdida de derechos sociales y laborales y un giro conservador del país. Dos perspectivas distintas, pero igualmente movilizadoras, que terminaron enfrentándose en las urnas y que dejaron un ganador: Kast.

    De acuerdo con la Encuesta Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana (ENUSC) 2024, un 8,5% de los hogares fue víctima de delitos violentos, mientras que la percepción de inseguridad se mantiene en niveles elevados a nivel nacional. Por otro lado, en comparación con el año 2023, ENUSC reveló que el 8,1% fue afectado por ese mismo delito. Esto indica un incremento en la materia.

    Simpatizantes celebrando el triunfo de José Antonio Kast en su comando. (Foto y créditos de: Mathias Cerón).

    En ese contexto, el analista y doctor en Ciencia Política de la Universidad de Salamanca, Francisco Olucha, sostuvo que la ventaja de Kast no se construyó solo durante esta campaña, se fue formando a lo largo de las dos candidaturas presidenciales y su larga trayectoria de político en Chile. 

    “Mientras la campaña de Jara se ha centrado en estos últimos meses, la campaña de José Antonio Kast lleva años produciéndose a través de la incorporación de diferentes líderes de opinión en los principales medios de comunicación, que han marcado de manera muy eficaz lo que viene siendo la iniciativa en la agenda política a través del tema de seguridad”, explicó.

    Según Olucha, ese posicionamiento previo permitió que Kast se presentara como una figura capaz de encarnar protección frente a la inseguridad: “Esta campaña simplemente tenía que alzar su figura como el que era el gran protector y que puede atajar la problemática en torno a la inseguridad en Chile”.

    Miedos antiguos en un escenario político nuevo

    Para el historiador contemporáneo y doctor en Estudios Americanos de la USACH, Eduardo López, los temores que dominaron esta elección no son completamente nuevos, pero sí se presentan bajo formas renovadas. “Migraciones, delincuencia, orden versus pérdida de derechos, autoritarismo o regresión democrática han sido la espuma del debate en muchas elecciones del siglo XX”, explicó. Sin embargo, advirtió que el escenario actual introduce elementos inéditos.

    “Esta es probablemente la elección más polarizada desde el retorno a la democracia, con dos extremos claramente identificados y con voto obligatorio, lo que instala niveles de incertidumbre muy altos”, sostuvo López. A su juicio, el proceso también se inscribe en un ciclo global de ascenso de nuevas derechas, cuyo discurso simplificó los conflictos sociales y construyó enemigos claros para canalizar el malestar.

    Simpatizantes de Kast a las afueras de su comando. (Foto y créditos de: Mathias Cerón).

    Uno de los aspectos más relevantes que se ha mantenido a través de los años en Chile, según López, es el desplazamiento del conflicto social. “Sectores populares y clases medias emergentes, en lugar de responsabilizar a las élites o al modelo económico, terminan culpando a los más débiles: migrantes, disidencias, minorías”, señaló. Ese mecanismo permitió que el miedo operara, nuevamente y con mayor fuerza, como un atajo emocional en la toma de decisiones electorales.

    Seguridad, derechos y un país que votó desde el temor

    En ese marco, Olucha subrayó que el voto obligatorio no alteró sustancialmente el patrón político de fondo, sino que amplificó una tendencia ya existente. “No existe un cambio estructural en la sociedad chilena, ya que sigue persistiendo un voto “antisistema” muy fuerte en la sociedad”, afirmó.

    El analista Francisco Olucha recordó que ese mismo voto fue capitalizado en 2021 por Gabriel Boric, pero que hoy cambió de canalización política. “Hace cuatro años benefició a Boric, sobre todo a raíz del estallido social. Hoy en día, el voto “antisistema” lo articula mucho mejor José Antonio Kast porque en La Moneda hay un presidente de izquierdas que no ha sabido hacer frente al tema de la criminalidad e inseguridad”, sostuvo.

    Escenario del comando de José Antonio Kast. (Foto y créditos de: Mathias Cerón).

    En paralelo, el electorado de Jeannette Jara fue movilizado por el temor a perder avances sociales y democráticos. Su programa puso énfasis en la defensa de derechos laborales, sociales y de género, así como en la necesidad de evitar retrocesos institucionales. Para López, esta tensión entre orden y derechos ha sido una constante histórica en Chile, pero hoy se expresó con mayor crudeza y sin una discusión de fondo sobre el proyecto del país.

    “Falta un debate profundo del momento global, político, social y nacional. Si este gobierno de Kast termina siendo un mal gobierno, lo que vamos a volver es a la política del péndulo, la próxima va a ser la centroizquierda, pero no resuelve el problema, porque estamos en una política pendular de hace mucho rato: Piñera uno, Piñera dos, Bachelet uno, Bachelet dos, Boris uno, Kast uno, capaz que tengamos Boris dos, Kast dos”, concluyó el historiador.

    Con el triunfo de José Antonio Kast, el desafío inmediato del nuevo gobierno será convertir el miedo que lo llevó a La Moneda en respuestas concretas, especialmente en materia de seguridad, donde se concentraron las mayores expectativas ciudadanas. Al mismo tiempo, deberá enfrentar un país polarizado, donde una parte relevante del electorado votó desde el temor a retrocesos democráticos y sociales. 

    La elección dejó así una señal clara: Kast ganó interpretando una demanda de orden y control, pero su gobernabilidad y aceptación dependerá de si logra disminuir las percepciones de amenaza que marcaron la campaña y ofrecer certezas en un escenario político, social y legislativo profundamente fragmentado.

  • Vuelco en el norte: las razones del triunfo de Kast pese al factor Parisi

    Vuelco en el norte: las razones del triunfo de Kast pese al factor Parisi

    Las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta y Atacama, donde Franco Parisi fue primera mayoría, entregaron una victoria al candidato republicano en la segunda vuelta.

    Escrito por Madison Alvarado y Karla Leiva.

    José Antonio Kast logró un giro electoral en las regiones del norte de Chile, al obtener su victoria en la segunda vuelta presidencial en zonas clave como Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta y Atacama, donde el candidato Franco Parisi, líder del Partido de la Gente (PDG), había sido la primera mayoría. El resultado, que se concretó tras el escrutinio del 99,90% de las mesas y una participación nacional de más de 13 millones de votantes, se explica por la capacidad del candidato republicano de capitalizar el voto de frustración de los electores de Parisi, quienes, según analistas políticos, buscaban soluciones a problemas como el abandono regional, la precariedad laboral y la crisis migratoria.

    El fenómeno se evidencia al contrastar los resultados entre ambas elecciones en las regiones del norte. En la primera vuelta, Franco Parisi se impuso en las cuatro regiones. En la segunda, la tendencia cambió y favoreció al candidato republicano.

    Según el Servicio Nacional Electoral (SERVEL) en Arica y Parinacota, Kast se impuso con el 62,80% de los votos, frente al 37,20% de su contendora. En Tarapacá, el resultado fue similar: 62,11% versus 37,89%. En Antofagasta, la diferencia se redujo, con un 56,78% frente a un 43,22% por Jara. En Atacama, el margen fue el más estrecho, con un 54,47% frente a un 45,53%.

    Análisis de expertos

    Desde la perspectiva de Gonzalo Espinoza, académico y cientista político de la UDP, en el norte confluyen factores como el descontrol migratorio, la crisis de seguridad y una persistente sensación de ausencia del Estado. En ese contexto, cuando el Estado es percibido como distante, el electorado tiende a inclinarse por opciones que prometen orden y mano dura. Según el académico, en esta elección, Kast logró instalar la narrativa de crisis y emergencia, presentándose no solo como un candidato más, sino que como una figura salvadora capaz de restaurar el orden perdido. 

    El experto señaló que este triunfo responde más a un voto de rechazo hacia la administración actual y su candidata, que a una afinidad profunda con el ideario de la ultraderecha. “Es un apoyo prestado y frágil. Si no hay resultados, el gobierno podría perder popularidad muy rápidamente”, advierte. 

    Por otro lado, Bárbara Briceño, cientista política y académica de la UDD, señaló que José Antonio Kast logró capitalizar el malestar territorial debido a la consistencia de su discurso a lo largo de sus distintas candidaturas. “Hoy las cosas que Kast venía planteando desde hace años le hacen sentido a la gente, porque conectan con sus preocupaciones más urgentes”, explicó. En un escenario marcado por la precariedad laboral, la inseguridad y el miedo cotidiano, agregó, temas como la igualdad de género o la desigualdad tienden a pasar a un segundo plano.

    En ese contexto, y frente a una candidatura asociada a la continuidad del oficialismo, Kast apareció como una opción más coherente para parte del electorado, al sostener de manera persistente un discurso de mano dura. Según la encuesta CEP N° 95, la delincuencia y la situación económica son las principales preocupaciones de la ciudadanía, en concordancia con lo que ocurre en las regiones. 

    La clave del traspaso de votos

    La lectura por parte del comando de Kast en Arica, según el miembro del Consejo Regional (CORE) y también Presidente de las Juventudes Republicanas de Arica (JURE) Ignacio Gómez, es que el triunfo del candidato de la oposición se debe a que el votante de Parisi sigue una línea similar en materias de desarrollo económico libre y baja de impuestos. Gómez, también, destacó que la estrategia de su comando fue “un trabajo digital muy fuerte en TikTok, Instagram y Facebook”, complementado con la conversación directa en ferias y barrios.

    Por su parte, el comando de Jara intentó disputar este espacio, reconociendo la naturaleza del voto de Parisi. Alonso Barrera, integrante de las Juventudes Comunistas (JOTA) encargado del reclutamiento de voluntarios por Jara en Iquique y Alto Hospicio, explicó que la estrategia territorial se reestructuró inmediatamente después de la primera vuelta, pasando de comandos por distritos a comandos por provincia. Barrera destacó que la candidata logró reunir más de 20 mil voluntarios en todo el país, con una campaña que se jugó en el territorio, además de volantes que contenían propuestas netamente para la región.

    El abandono del norte

    El analista político y exintegrante del comando del líder del PDG, Gonzálo Sánchez, respaldó la sensación de abandono y postergación histórica nortina. El experto interpretó al votante Parisi como personas pertenecientes a la clase media, obligadas a votar, que expresan su rabia frente a la falta de beneficios a regiones que generan gran parte de la riqueza nacional con la minería
    Sánchez sostuvo que se trata de un electorado dispuesto a ceder libertades a cambio de mayor seguridad, un fenómeno conocido en Europa como “tecnopopulismo, según la Asociación Española de Ciencia Política y de la Administración. Tal como explicó, esta lógica surge de la brecha entre la ciudadanía y el sistema político, y en el caso chileno se vio reforzada por la desconexión del poder central con las regiones, lo que permitió que Parisi instalara un relato de descentralización y reconocimiento territorial que logró conectar con el electorado.

  • El dilema del financiamiento en un gobierno de Kast: recortes fiscales indefinidos

    El dilema del financiamiento en un gobierno de Kast: recortes fiscales indefinidos

    El republicano ha centrado su plan económico en una reducción en el gasto público de US$6000 millones en solo 18 meses, pero no ha detallado con precisión en qué rubros se materializarían esas reducciones, lo que ha generado cuestionamientos de expertos.

    Por: Elías Sánchez y Loreto Cabezas

    Fecha: 14 de diciembre de 2025

    Uno de los ejes centrales de los candidatos presidenciales para las elecciones presidenciales de 2025 fue la seguridad y la economía, con esta última teniendo una propuesta ambiciosa por parte del ganador republicano José Antonio Kast, que ha informado sobre un recorte fiscal por US$6000 millones durante los primeros 18 meses de su gobierno. Sin embargo, pese a reiterar la meta en distintos foros y entrevistas, incluso en la jornada de segunda vuelta no ha detallado con precisión en qué sectores habría reducción de presupuesto.

    Esta falta de definiciones fue reconocida por el propio candidato durante la jornada de votación de la segunda vuelta. En la mañana del domingo, en la localidad de Paine, tras una llegada marcada por la caótica masa de periodistas y seguidores del republicano, Kast habló ante la prensa tras emitir su voto

    Grabado por: Loreto Belén Cabezas Molina

    Ante una pregunta sobre el cumplimiento de sus propuestas, indicó que aún no se encontraban completamente definidas y que el programa inscrito ante el Servel no representa una hoja de ruta definitiva.

    Créditos de transmisión original: Canal oficial de José Antonio Kast

    La afirmación se alinea con una constante de su campaña, en la que ha evitado entregar un desglose detallado sobre cómo se concretaría el recorte fiscal anunciado.

    En un artículo publicado por Bio Bio, durante el debate Archi realizado el 3 de diciembre, ante la primera vuelta presidencial, fue cuestionado por la candidata oficialista Jeannette Jara.

    Jara emplazó directamente a Kast a explicar de dónde saldrían los US$6000 millones del ajuste, preguntándole si los recursos se obtendrían desde áreas como la Pensión Garantizada Universal (PGU),la gratuidad o la salud.

    Ante ese emplazamiento, Kast evitó responder sobre las reducciones presupuestarias específicas, y optó por una respuesta general, indicando que en su eventual gobierno se enfocaría en las urgencias ciudadanas y las muertes asociadas a la falta de atención de salud, sin entregar detalles presupuestarios concretos. 

    La viabilidad del ajuste y la promesa sin respaldo

    Desde la mirada política, la falta de definiciones de Kast y su equipo en torno al recorte fiscal no ha pasado desapercibida durante la campaña electoral, siendo un punto de crítica por parte de sus opositores y los medios.

    Para Rodrigo Bravo, editor de política y analista, “uno de los temas de la campaña ha sido justamente la falta de cifras y de datos concretos por parte de José Antonio Kast, no solo en el financiamiento de sus propuestas, sino particularmente respecto del recorte fiscal que ha anunciado”.

    No obstante, Bravo indica que esta indefinición no ha tenido un impacto decisivo en el comportamiento electoral, ya que el debate fiscal no ha logrado instalarse como una prioridad ciudadana frente a otras urgencias.

    “El relato que ha tenido en materia de seguridad es una de las claves de la mayor adhesión que ha logrado Kast (…) unos se quedan con las encuestas publicadas”, concluyó.

    Por otro lado, desde el punto de vista económico, la incertidumbre también persiste. Carlos Smith, economista de la Universidad del Desarrollo, un recorte fiscal no implicaría la generación de nuevos recursos, sino administrar de mejor manera el presupuesto existente. Pero advierte que la discusión aún no está cerrada y que aún falta claridad sobre la magnitud y el alcance del ajuste, algo que José Antonio Kast no ha dado.

    “Reducir el gasto fiscal no significa tener más recursos, sino gastar menos y usar mejor los recursos disponibles, porque la situación fiscal es compleja. La pregunta de fondo sigue siendo cuánto se va a recortar, en qué áreas y de qué manera se va a hacer”, recalcó.

    Smith terminó por añadir que es improbable que el gobierno futuro de Kast logre que la meta anunciada pueda cumplirse en los plazos comprometidos.

  • Plan escudo fronterizo no podrá implementarse antes de 2027

    Plan escudo fronterizo no podrá implementarse antes de 2027

    El analista político, Gonzalo Sánchez, sostiene que las limitaciones del presupuesto hacen inviable la ejecución de las medidas migratorias anunciadas para el primer año de gobierno del nuevo candidato electo José Antonio Kast.

    Escrito por Maite Cabrera y Fernanda Urria

    Cierre electoral de José Antonio Kast, fotografiado por Fernanda Urria

    Según el analista político y miembro del comando de Franco Parisi, Gonzalo Sánchez, las propuestas de control migratorio del candidato electo, José Antonio Kast, no podrán ejecutarse en el primer año de gobierno, ya que el Presupuesto 2026 ya fue definido este pasado 26 de noviembre. “Es muy poco lo que un presidente puede hacer en el primer año con el presupuesto que ya está asignado”, declaró el experto.

    José Antonio Kast, candidato electo en la jornada de Elecciones 2025, ganó con una cantidad de 58,2% con el total de mesas escrutadas a nivel nacional. Dentro de sus políticas gubernamentales en materia de control migratorio, el futuro Presidente de la República propone la medida de Plan Escudo Fronterizo, la cual se basa en un cierre total de la frontera a la inmigración ilegal, con sanciones severas y un despliegue militar y policial sin precedentes

    Gonzalo Sánchez explicó que este tipo de medidas son muy poco probables de llevar a cabo en plazos tan cortos, debido a que el primer año de gobierno “viene con un presupuesto definido, y es poco lo que puede hacer”. Sánchez explica que los resultados de todo este tipo de políticas públicas se podrán ver en el año 2027, y que en 2026 será principalmente un año destinado a conversación.

    Plan Escudo Fronterizo

    El “Plan Escudo Fronterizo” es una propuesta de control migratorio de José Antonio Kast, la cual cuenta con estrategias como el blindaje total a base de construcción de muros y vallas de seguridad de altura (5 m) con sensores, vigilancia por drones y tecnología avanzada a lo largo de la frontera chilena

    Además, el plan contempla obstáculos físicos como franjas y cercos eléctricos en zonas de alto tránsito, junto a patrullaje y vigilancia permanentes. También propone el despliegue de Fuerzas Armadas y de orden (unos 3.000 afectos rotativos) para ejercer control absoluto de la frontera, estableciendo una franja de exclusión de 10 km en la que las personas sin documentación serán detenidas y expulsadas.

    Según el medio Emol, el plan del nuevo presidente electo busca principalmente disminuir los cruces ilegales en un 40% en los primeros tres meses y un 80% a los seis meses de gobierno, junto con aumento del número de reconducciones al 100% en los primeros tres meses. Por otro lado, el medio menciona que se espera la mejora parcial de cobertura tecnológica del sector vulnerable en los primeros tres meses de gobierno y un refuerzo total antes del primer año.

    El profesor de Comunicación Política de la Universidad Diego Portales, Cristián Leporati, menciona que este tipo de planteamientos son poco factibles por temas tanto presupuestarios como estructurales. “Es inviable la propuesta de Kast, porque el número de militares y de carabineros es limitado, y los recursos disponibles no permiten algo de esa magnitud”, explicó.

    Leporati menciona que “en una campaña electoral lo que prima es la emoción, y desde ese punto de vista es mucho más eficaz lo de Kast”. En contraste a la propuesta migratoria de empadronamiento biométrico por Jeannette Jara, que buscaba identificar a personas extranjeras mediante datos biométricos, este agregó, “es mucho más rentable la promesa que la acción, empadronar es fome y poco atractivo”.

    Expulsiones masivas 

    La propuesta del plan migratorio concluye declarando “los que entren ilegalmente serán expulsados”. Respecto a esto, el medio El País explica que el candidato electo advirtió a los 336.000 migrantes irregulares que viven en Chile que pueden salir voluntariamente de aquí a marzo de 2026 y que al ganar las elecciones, serán buscados, expulsados y no podrán volver a ingresar al país.

    Respecto a esto, el Director de Amnistía Internacional Chile, Rodrigo Bustos, explica que este tipo de acciones tiene poca factibilidad, ya que “cuando se dice que se van a expulsar a 330.000 personas, que están en condición de inmigración irregular en los próximos años, es simplemente imposible”.

    Haciendo referencia en contraste al plan de Jeanette Jara sobre su propuesta de empadronamiento biométrico planteada en su programa, Bustos señala que “esta medida era algo positivo que además, se ha hecho en todos los gobiernos anteriores”.

    Rodrigo Bustos concluyó, “nos parece muy preocupante en general la forma en que se ha debatido con relación a la inmigración en los últimos años, más en particular la propuesta de José Antonio Kast, yendo en contra no solo de lo establecido en los estándares internacionales de derechos humanos, sino también por la propia Corte Suprema de Chile”.

  • Segmentación electoral en la publicidad digital: Jara profundiza los mensajes dirigidos y Kast apuesta por el alcance masivo

    Segmentación electoral en la publicidad digital: Jara profundiza los mensajes dirigidos y Kast apuesta por el alcance masivo

    La publicidad digital se ha convertido en un eje central de la campaña presidencial, con Jeannette Jara desplegando anuncios segmentados por región y edad y José Antonio Kast concentrando su inversión en mensajes de alto volumen dirigidos principalmente a la Región Metropolitana, lo que deriva en una circulación desigual de información entre los votantes.

    En el contexto de la elección presidencial en Chile, José Antonio Kast y Jeannette Jara han concentrado parte relevante de su despliegue electoral en avisos pagados difundidos mediante plataformas tecnológicas. Estas acciones, activas durante el periodo oficial de propaganda, utilizan herramientas de segmentación por edad, territorio e intereses, con una diferencia de inversión cercana a los 328 millones de pesos según registros públicos. El fenómeno instala un punto central para el proceso democrático: los contenidos no circulan de forma homogénea y cada ciudadano recibe una versión distinta del mismo proceso electoral.

    Inversión desigual y diseño estratégico del mensaje

    La revisión de los datos disponibles en el Google Ads Transparency Center, plataforma oficial que transparenta los avisos políticos difundidos en los servicios de Google, muestra una diferencia sustantiva entre ambas candidaturas. Mientras el comando de José Antonio Kast destinó más de 400 millones de pesos a publicidad digital, Jeannette Jara registró un gasto cercano a los 100 millones.

    El experto en comunicación digital, Miguel Avilés, explica que esta brecha condiciona directamente la arquitectura de las estrategias. “Cuando ya los recursos son más escasos, 100 millones de pesos o menos para publicidad en redes sociales en un periodo de campaña electoral es bastante poco”, señala. En ese contexto, sostiene que la candidatura de Kast optó por reforzar un número acotado de mensajes, los que se repiten de forma constante hacia distintos públicos.

    Según Avilés, “el candidato Kast apuesta por unos poquitos mensajes bien acabados, que llegan masivamente y continuamente a muchas personas”, modificando los segmentos de audiencia para ampliar su alcance. Esta lógica busca maximizar la recordación del mensaje a partir de la reiteración.

    Por otro lado, el analista político, Francisco Méndez, piensa que la campaña de José Antonio Kast se ha construido sobre la idea de un país en crisis, estancado y atrapado por excesivas regulaciones. Su mensaje en los anuncios apunta a “destrabar” el sistema, prometiendo orden, rapidez y soluciones simples a problemas complejos.

    Aunque estos conceptos resultan atractivos en el discurso, el analista advierte que no se especifica con claridad qué significa destrabar ni a costa de qué, evitando así debates sobre normativas, derechos o impactos sociales.

    No obstante, Méndez sostiene que la fortaleza de Kast no radica necesariamente en la profundidad de su propuesta, sino en su tono y estilo comunicacional, que transmite seguridad y determinación. A ello se suma un trabajo sostenido en el tiempo en materia de estrategia digital, con un ecosistema de mensajes, liderazgos de opinión y contenidos que refuerzan su narrativa más allá de la campaña oficial.

    La estrategia de Jeannette Jara responde a una racionalidad distinta. “Ha tenido que apostar por creación de contenido orgánico, pero viral, donde se le ayuda con publicidad cuando ese contenido funciona”, explica Avilés. Esta fórmula prioriza la optimización de recursos, aunque limita la capacidad de saturación que permite una inversión mayor.

    Parte de este comportamiento puede observarse en la Biblioteca de Anuncios de Meta, herramienta pública que registra la propaganda política activa y pasada en Facebook e Instagram, donde se evidencia que los mensajes no circulan de manera transversal, sino segmentada.

    La candidatura de Jeannette Jara ha apostado por una estrategia distinta. Su discurso busca contraponer la noción de seguridad planteada por Kast con la idea de certeza económica y social, especialmente la capacidad de llegar a fin de mes.

    Sin embargo, Méndez considera que su campaña ha enfatizado en exceso la complejidad de la política y la necesidad de gestionar cuidadosamente los procesos, lo que resulta poco atractivo para un electorado que demanda respuestas claras y directas.

    “La gente no quiere ver la complejidad, quiere que le digan si esto se va a solucionar o no”, señala el analista, quien agrega que Jara terminó cayendo en una lógica de “miedo versus miedo” contra el temor al comunismo o al desastre económico frente al miedo a la pérdida de derechos sociales.

    Fragmentación informativa y desafíos democráticos

    Desde una mirada política, Méndez, advierte que este tipo de estrategias transforma la experiencia electoral. A su juicio, la publicidad digital segmentada debilita la conversación pública común y fragmenta el debate político, ya que distintos grupos reciben mensajes distintos sin un marco compartido de discusión.

    La segmentación de la publicidad política digital, conocida como microtargeting, permite dirigir mensajes distintos según variables como edad o territorio. El artículo académico “On the Use of Proxies in Political Ad Targeting”, estudia el uso de variables indirectas para dirigir anuncios políticos a públicos específicos y muestra cómo este tipo de segmentación produce exposiciones desiguales a la información electoral.

    Esta preocupación se conecta con el impacto ciudadano que describe Avilés. “Uno no puede creer ciegamente en lo que ve en redes sociales”, afirma, y agrega que la reiteración de consignas atractivas, pero poco desarrolladas, puede generar frustración cuando no existen explicaciones claras sobre cómo se concretarán las promesas.

    El experto también alerta sobre los efectos del bombardeo publicitario: “Estamos en un periodo donde hay un bombardeo masivo de publicidad, y eso ya es grave”. Según explica, la exposición constante a mensajes políticos diseñados a la medida puede producir agotamiento y desafección, especialmente en contextos de alta polarización.

    Desde una perspectiva comunicacional, el analista político, Francisco Olucha-Sánchez destaca que el escenario electoral actual está marcado por la vorágine digital y la sobresaturación de contenidos políticos en redes sociales, motores de búsqueda, aplicaciones de mensajería y otros espacios digitales. En este contexto, los mensajes largos y explicativos pierden efectividad frente a formatos breves, directos y repetitivos.

    Olucha-Sánchez critica que el comando de Jara no haya sabido adaptarse del todo a estas dinámicas, difundiendo videos extensos que chocan con la lógica de inmediatez del consumo digital. En cambio, afirma que Kast y su equipo han trabajado durante años en dos frentes clave: la construcción de partido en los territorios y la instalación mediática de una agenda centrada en la inseguridad, el rol del Estado y el gasto público. De este modo, su campaña actual se limita a reforzar mensajes ya posicionados en la opinión pública.

    Los especialistas coinciden en que este escenario exige una ciudadanía más crítica. Contrastar la información, revisar fuentes oficiales y no limitarse a los contenidos que aparecen en el feed personal se vuelve fundamental para ejercer un voto informado.